Gúrtel,

  • Hace unos días, viendo la famosa foto de Alberto Núñez Feijóo en el yate de un narcotraficante,  comentaba con alguien que la primera bendición que recibimos no es la del cura que nos bautiza, sino el lugar y el entorno en los que venimos al mundo. No sé si recordarán ustedes el juicio contra Meredith Kercher, estudiante británica asesinada en Perugia en 2007 y que llevó a la cárcel a una estadounidense, un italiano y a un marfileño. El único que continúa en prisión es el negro marfileño, que dicen que les vendió la droga; la americana, compañera de piso de la asesinada, volvió rauda y veloz a Estados Unidos y el italiano alterna la Ingeniería con entrevistas en televisión.

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies Más información