Jean-Claude Juncker,

  • Llegas a casa a la tarde después de trabajar, miras a tu alrededor y te  sientes a gusto. Tu casa está en silencio, no esperas mucho más del día que la rutina de la cena, los niños con sus deberes y un vistazo a ver qué dan por la tele. De repente, llaman a la puerta. Extrañado porque no esperas a nadie, por la mirilla ves a un señor con traje y gafas. Abres la puerta y te saluda. Parece un tipo agradable; se presenta: “soy Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea”. De entrada, es como hablar con un  vecino: comenta la tranquilidad de la zona en la que vives, lo grandes que están tus hijos y que viene a ofrecerte un acuerdo que será bueno para tu futuro. Pasáis al salón.

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